viernes, 18 de diciembre de 2015

En otra vida, cuando los dos seamos levaduras.

No hacía falta tomarnos las manos, bastaba mirarnos para saber que nos pertenecíamos.

¿A caso ella sabe cuando no debería tocarte? Leer tus miradas y hacerse un hogar en tu tierna sonrisa. Callarse cuando te encuentres roto y acariciar tu cabello entre tiempos hasta quedarte dormido.
¿A caso ha provocado el coraje que llevas dentro y aterrizado en el oleaje de tus alas brindándote calma?
¿A caso has sido el caos que supere la perfección de Chopin al estar a su lado?
Dime si nota la ausencia del brillo en tus ojos cuando estas triste y se atreve a no tocarte cuando la furia se esconde en tu cuerpo.
¿Se atrevería a construir un hogar en tus ruinas, en tus manos torpes, en tu sonrisa fracturada?
¿A caso a sentido la muerte en sus manos intentando hacerte poesía?
Dime si es capaz de besar tu locura y ser el náufrago en tu oleajes.

Porque sé donde comenzaban tus labios y el final de tus besos en mi espalda, el temblor de tus labios en mi cuerpo, y tus manos rotas deslizándose en mis senos.

No hacía falta buscar tus manos para saber que me querías; que te quería con la fuerza de un tornado levantando todo a su paso, con la firmeza del árbol que suelta sus hojas para mantener sus raíces. No hacía falta decirnos "te quiero", con nuestras sonrisas nos escribíamos versos.

Nos hacíamos dos como las levaduras, hasta ser un diploide. Pero al igual que ellas, el amor se nos fue por la ventana.

jueves, 12 de noviembre de 2015

Titú nunca podrá construir una telaraña.

Antes al ver una araña, salía corriendo, gritaba y daba vueltas hasta tirarme al piso y llorar en posición fetal. Ahora, hoy para ser exactos, a estas horas de la madrugada, vi a una violinista y la miré fijamente, con toda la tranquilidad de un loco mirando un panteón por vez primera, tomé un palo y la asesiné, una y otra vez, hasta darme cuenta que ya no le quedaban ninguna de sus ocho patitas para correr y hacerme daño. No sé qué es peor, ¿a eso se le llama superar una fobia? ¿El ser un ser despreciable? En fin, descansa en paz, eras tú o yo, o quizá mi familia o gato. No, no me arrepiento de nada, Titú. En alguna existencia harás lo mismo conmigo así que, sé dura, no olvides primero destrozar mis ojitos para que no te recuerde, nunca jamás.

jueves, 8 de octubre de 2015

No me gustan las personas, me gustas tú.

No me gustan las personas; me gusta el arte, las películas de las cuales muchas veces no entiendo el trama pero me dejan con un nudo en la garganta. La música; me gusta The Smiths, aún más cuando me pedías desde tu habitación que pusiera The charming man. No me gusta sentir que no puedo encajar en las conversaciones, me desagrada que me miren cuando me quedo callada y mi mente formula las pláticas y escenas más graciosas del mundo; me gusta cuando estamos tú y yo y platicamos del cosmos, de la vida, de las tonterías que ahora mismo no recuerdo pero nos hacen reír a carcajadas. Me gustan las pláticas que solemos tener a solas, cuando nadie nos mira, porque en ese instante me siento segura a tu lado, porque puedo formular frases estúpidas y graciosas, porque sé que te reirás conmigo; me gusta cuando hablamos de arte, y literatura, cuando hablamos de Bukowski y nuestros sexos mojados, de la música que puedo compartir contigo y la que compartes conmigo. No me agradan las personas y sus comentarios estúpidos; me ponen nerviosa tener que interactuar con ellos. Pero me gusta cuando me pones a temblar cada que me miras con esos ojos los cuales me hacen sentir magia, cuando me sorprendes con tus besos y la manera en la que muerdes los labios antes de besarme, como me haces sentir segura con tus manos en mi cintura, cuando pegas muy fuerte mi cuerpo al tuyo. Detesto que las personas me abracen, pero en tus brazos me siento segura y me haces sentir genial cuando dormimos abrazados porque sé que odias eso. Y aún con todo eso, besas mi frente y te juro en ese momento puedo describir la felicidad. ¿Recuerdas cuando pasamos más de una hora besándonos tiernamente y de fondo sonaba Sigur Rós? Podía morir en ese instante. Te quiero, te quiero como las ansias del adicto al crack que jura lo abandonará, como las setas buscan sombra en las plantas muertas; como mirar un atardecer después de dos horas de haber consumido lsd.

lunes, 21 de septiembre de 2015

No.

Es irónico, ¿sabes? eres la única persona a la cual quisiera acudir en éstos momentos. Aquella a la que le podría contar toda la porquería que acuchilla mi cerebro, mis ideas; mis paranoicos pensamientos. Irónico que no pueda, porque ésta vez se trata de ti. de toda la tormenta que estás ocasionando en mi mente. De la dulce sonrisa que pondrías si nos volviéramos a ver, del abrazo hipócrita que uniría todos los sentimientos rotos, incluyendo aquellos que tú destrozaste pero, ¿eso hacen las mejores amigas, no? Y siempre quisiste que te escribiera un poema hermoso, ¿que a caso éste no lo es? Puedo poner unas cuantas palabras, como "amor" sí, aquél que mandaste al carajo cuando decidiste abandonarme, cuando el fin del año se acercaba, y con el, el fin de mi amor hacia ti. ¿Lo ves? como la palabra amor le da aquél toque romántico a éste horrible poema en el cual no me tomo la molestia de hacer que rime o que si la sintaxis o el cuerpo, ¡al carajo! sólo quiero que sepas, que me mires a través de mis letras y te des cuenta cuan astillada me dejaste. ¿Por qué volviste? ¿qué salió mal? ¿qué quieres de mi? ¿Aún me quieres? Pues vete y no vuelvas. Tengo que seguir y dejar de lamentarme, ¡tú tienes que dejar de hacerlo también! Así que coge tus cosas y busca un empleo, coge tus cosas y destruye el mundo si quieres, pero ya no a mí, te lo suplico. Por cierto, la psicosis no se larga y no sé para cuando termine éste invierno. Hace mucho que no veo una hoja seca con esas veintidós líneas que la dividen de las horribles rosas. Aquella vieja piedra quizá tenga una historia que contarte, y a mí, ya no me gusta escuchar cuentos.

miércoles, 5 de agosto de 2015

Monstruo.

Necesito limitar mi mente, necesito no esperar, necesito calma; necesito que dejes de traficar con mi dolor. ¿Alguna vez han confundido los sueños con su realidad? ¿Alguna se han despertado sintiendo que flotan en un puente que no tiene final? ¿Alguna vez se han sentido árbol siendo hojas libres en la oscuridad? Bien lo dijo Edgar Allan Poe: "Cuando un loco parece completamente sensato es ya el momento, en efecto, de ponerle la camisa de fuerza" ¡Vamos! Administren los sedantes a ésta consciencia que taladra mi cabeza día tras día. Denle cuerda a mis silencios y acuchillen mi tristeza. Hagan clarecer ésta miseria que confundo con esperanza.

jueves, 2 de julio de 2015

¿Tú me quieres?

Aquella tarde la había abandonado, subiendo aquellas colinas en busca de diversión y juegos baratos, en busca de mujeres que sólo engañarían su débil corazón, su tonto raciocinio. Ella triste, con el corazón ya muerto; lo esperaría cual caminante que se levanta de la tumba para curar las heridas que otros amores le causasen. Ella era una santa; él, tan sólo un niño.

miércoles, 17 de junio de 2015

Hazme.

Hay personas que te hacen ser la mejor versión de ti, de a poquitos, sin prisa. Te hacen quererte y te recuerdan que eres capaz de todo. Aquellas que te hacen querer ponerle candado a sus secretos por haber confiado en ti. Que los respetas por sus causas y admiras como efecto de su magnifica alma. Aquellas que te permiten echar un vistazo en sus ojos para admirar la profundidad de sus almas; abrazar cada célula que los conforma. Te hacen querer construir un hogar en sus ruinas, tirar cimiento y morir en la curvatura de sus labios cuando pronuncian tu nombre, cuando te dicen te quiero.

miércoles, 20 de mayo de 2015

Amigo.

Definitivamente, eres de esos hombres que cualquier mujer estaría encantada de tener a su lado; de ser su amiga, su amante, su novia y futuro. Eres aquél que inspira a no ser la causa de tus tontas sonrisas; ser esa que se ría a carcajadas a tu ladito. Aquella que pudiera mirar el cosmos en tus pupilas, la brisa en tus pestañas y un ocaso en tus brazos. Eres aquel edificio después de ser ruinas, aquel árbol que sigue en pie a pesar de los daños. Aquella mañana con olor a café derramado entre mis piernas. Eres la sabiduría de todo anciano que no olvida la frescura y la dulzura de cuando era niño. Eres efecto sin ser causa, eres.

martes, 28 de abril de 2015

La feé.

Nos pasamos la mitad de nuestras vidas tratando de encontrar a esa persona con la cual se nos haga tan fácil la vida, el enojarnos y reconciliarnos con tan solo mirarnos y decirnos los imbéciles que nos comportamos, lo mucho que nos extrañamos. Ansiamos poder encontrar aquellos abrazos que nos reconstruyan cuando más astillados estamos, esos besos que nos refresquen la vida como si fuera el primero de todos. Esas manos que nos tomen y nos hagan sentir que el mundo es nuestro y esa telepatía que convertimos en un juego de miradas. Hasta que un día, debajo de aquél viejo árbol; encontramos a esa hada de pies pequeños con las alas igual de rotas que tú. Aterriza a tu ladito y te sonríe haciendo de tu vieja roca, el lugar más feliz.

domingo, 26 de abril de 2015

Soulmates never die.

Aquella madrugada del 27 de abril del 2013, la palabra felicidad se hacía pequeña para aquella sensación que provocaste con tus besos, tus miradas ocultas y aquella sonrisa perdida.
Aquellos ojos me miraron atentamente al leerte el último poema que había escrito para ti; me miraron y juro hice lo inhumano por no temblar y caer; y fue ahí, donde me derrumbé entera en tus labios; en tus tristes ojos que me miraron como si en aquel momento yo fuera el mejor truco y tu el mago; me hiciste magia. Me ocultaste en el mejor sombrero y fue aquél momento en el cual me perdí por siempre.
Consumiste mi mejor suspiro; detuviste los latidos de éste corazón que no se cansa de esperarte. Uniste mi alma a la tuya y te juro que se fue a tu ladito cuando decidiste no volver.
Robaste toda sensación y electricidad cuando nuestras manos se entrelazaron; y me hiciste cachitos en aquél abrazo.
Huiste con toda esperanza cuando decidiste romper tu promesa de quererme despacito, a ratos; de mandar al diablo al universo y navegar en las constelaciones cada fin de semana a besos, a risas; perdernos en todas las malditas sensaciones que sacudían nuestros cuerpos en todas las ocasiones que nos miramos.
Ay, señor pirata. Me aventó por la borda de aquél navío, sin brújula que me regresara a usted; perdí toda cordura, me perdí a mí misma.
Ese es el precio por sentirte completa, infinita; aún sea por un conjunto de instantes que me llevaron del éxtasis total a la serenidad de mis entrañas.

lunes, 6 de abril de 2015

Elegir.

Parece que para el 99% de las personas que me rodean, fuera necesaria la acción de elegir.
Elige un outfit para la boda de tu primo, elige unos zapatos para salir a correr, otros para ocasiones familiares y para ir la playa.
Elige un buen amigo, un buen vino, unos buenos cigarros; elige una chela.
Elige un buen novio, una carrera que te deje un buen dinero para vivir cómodamente; para seguir eligiendo,
Elige un perfume para verano y otro para invierno.
Elige un equipo de futbol y un deporte que no te haga parecer macho o muy afeminado.
Elige una buena dieta, elige a tu banda favorita y un playlist para tus fiestas.
Elige una religión, elige las drogas que menos te hagan daño.
Elige una mascota, una planta y el arreglo de la mesita.
Elige un champú, si el cabello corto o largo; elige blanco o negro, grises no.
Elige salir con los amigos o con el novio, ya sabes, alguno terminará odiándote. Elige al que presione más.
Elige salir con la familia para ir al cumpleaños de esa tia que tanto odias o al funeral de la mamá de tu mejor amigo.
Elige ir al cumpleaños de tu mejor amigo por convicción o salir con esa persona que te encanta ya que aceptó en ésta ocasión.
Elige la playa, el campo o la ciudad; un perro o gato.
Elige las plantas o las flores; la lluvia o el sol.
Elige un auto, una casa; elige la decoración.
Elige lo que se te venga en gana, elige ser una puta o una santa ya que nadie se dará cuenta.
Elige mandar a la mierda a esas personas que presionen tus elecciones porque de ellos será el reino del señor, o sea: la nada.

sábado, 10 de enero de 2015

Telepe.

Odio salir de casa, de mi habitación, de mi único lugar seguro.
Odio salir y querer regresar a los veinte minutos. Maldita sea, ¿por qué me dejé convencer?
Odio ser una puta insoportable, reír por compromiso y sentir más asco por mi estúpida hipocresía.
Detesto que estés de pinche rogón, pareces maricón. Pero odio con toda mi fuerza que no me hables y no contestes mis mensajes. Odio necesitarte.
Porque te quiero lejos, pero cuando te alejas te quiero aquí cerquita. Quiero que me beses y acaricies mis muslos, que me tomes la mano; que me tomes a mí misma y largarme antes de mirar tus ojos.
¿Por qué no despertaste antes que yo? Quería un maldito café, quería charlar de la noche que tuvimos. Lo sé, me fui antes que despertaras. Fue culpa tuya por dormir demasiado. No me gusta que duermas demasiado.
Quiero platicar contigo toda la noche, la madrugada, al amanecer y al medio día. Odio que no comprendas, odio que juegues igual que yo y me quites el control.
Odio desearte y no atreverme a besarte; a cogerte y hacerte olvidar a todas las putas que no supieron amarte.
Te odio. Pero me odio más a mí misma.

No te atrevas a hablarme. Mejor si, háblame.