martes, 28 de abril de 2015

La feé.

Nos pasamos la mitad de nuestras vidas tratando de encontrar a esa persona con la cual se nos haga tan fácil la vida, el enojarnos y reconciliarnos con tan solo mirarnos y decirnos los imbéciles que nos comportamos, lo mucho que nos extrañamos. Ansiamos poder encontrar aquellos abrazos que nos reconstruyan cuando más astillados estamos, esos besos que nos refresquen la vida como si fuera el primero de todos. Esas manos que nos tomen y nos hagan sentir que el mundo es nuestro y esa telepatía que convertimos en un juego de miradas. Hasta que un día, debajo de aquél viejo árbol; encontramos a esa hada de pies pequeños con las alas igual de rotas que tú. Aterriza a tu ladito y te sonríe haciendo de tu vieja roca, el lugar más feliz.

domingo, 26 de abril de 2015

Soulmates never die.

Aquella madrugada del 27 de abril del 2013, la palabra felicidad se hacía pequeña para aquella sensación que provocaste con tus besos, tus miradas ocultas y aquella sonrisa perdida.
Aquellos ojos me miraron atentamente al leerte el último poema que había escrito para ti; me miraron y juro hice lo inhumano por no temblar y caer; y fue ahí, donde me derrumbé entera en tus labios; en tus tristes ojos que me miraron como si en aquel momento yo fuera el mejor truco y tu el mago; me hiciste magia. Me ocultaste en el mejor sombrero y fue aquél momento en el cual me perdí por siempre.
Consumiste mi mejor suspiro; detuviste los latidos de éste corazón que no se cansa de esperarte. Uniste mi alma a la tuya y te juro que se fue a tu ladito cuando decidiste no volver.
Robaste toda sensación y electricidad cuando nuestras manos se entrelazaron; y me hiciste cachitos en aquél abrazo.
Huiste con toda esperanza cuando decidiste romper tu promesa de quererme despacito, a ratos; de mandar al diablo al universo y navegar en las constelaciones cada fin de semana a besos, a risas; perdernos en todas las malditas sensaciones que sacudían nuestros cuerpos en todas las ocasiones que nos miramos.
Ay, señor pirata. Me aventó por la borda de aquél navío, sin brújula que me regresara a usted; perdí toda cordura, me perdí a mí misma.
Ese es el precio por sentirte completa, infinita; aún sea por un conjunto de instantes que me llevaron del éxtasis total a la serenidad de mis entrañas.

lunes, 6 de abril de 2015

Elegir.

Parece que para el 99% de las personas que me rodean, fuera necesaria la acción de elegir.
Elige un outfit para la boda de tu primo, elige unos zapatos para salir a correr, otros para ocasiones familiares y para ir la playa.
Elige un buen amigo, un buen vino, unos buenos cigarros; elige una chela.
Elige un buen novio, una carrera que te deje un buen dinero para vivir cómodamente; para seguir eligiendo,
Elige un perfume para verano y otro para invierno.
Elige un equipo de futbol y un deporte que no te haga parecer macho o muy afeminado.
Elige una buena dieta, elige a tu banda favorita y un playlist para tus fiestas.
Elige una religión, elige las drogas que menos te hagan daño.
Elige una mascota, una planta y el arreglo de la mesita.
Elige un champú, si el cabello corto o largo; elige blanco o negro, grises no.
Elige salir con los amigos o con el novio, ya sabes, alguno terminará odiándote. Elige al que presione más.
Elige salir con la familia para ir al cumpleaños de esa tia que tanto odias o al funeral de la mamá de tu mejor amigo.
Elige ir al cumpleaños de tu mejor amigo por convicción o salir con esa persona que te encanta ya que aceptó en ésta ocasión.
Elige la playa, el campo o la ciudad; un perro o gato.
Elige las plantas o las flores; la lluvia o el sol.
Elige un auto, una casa; elige la decoración.
Elige lo que se te venga en gana, elige ser una puta o una santa ya que nadie se dará cuenta.
Elige mandar a la mierda a esas personas que presionen tus elecciones porque de ellos será el reino del señor, o sea: la nada.