Soplar las velas que nunca me permitieron soplar, de esos cumpleaños en el cuál no tuve velas que soplar ni rebanadas de pastel que cortar, tengo que soplar estas velas y rebanar este pastel, aunque un poco rancio, sólo sirve para dicha celebración.
Y tal vez, pedir un puto deseo, o tal vez dos, tal vez no pedir nada y mandarlo todo a la mierda como eh venido haciendo estos últimos meses, éste año que bien podría tomar una hoguera de los recuerdos y prenderle fuego a todo aquello estúpido que me sucedió, pero con eso ya no sería yo.
Este año tan distinto, algo agresivo, y poco definido, con muchos encuentros y demasiadas despedidas, despedidas que marcarían mi vida, idas a cafés, parques, salidas... casas en dónde iba a fumarte a tomarte a olvidarte, demasiado café y cigarros, demasiadas colillas y las mismas heridas y etcéteras infinitos.
Sonrisas, lágrimas, café, cigarros, conversaciones, discusiones, amigos, algún enemigo, dos que tres personas interesantes las demás detestables y más café y cigarros. Salidas sin sentido, soledad estando contigo. La habana, ceniceros repletos, esos lugares donde estuvimos. Ja! y también konsushi y los meseros que sabían nuestro pedido. Alguna escapada, tan tú y tan yo. Tan nosotros mismos.
Pero quiero agregar aquellos momentos especiales, esas idas ala playa, esas borracheras sólo por ganas de tomar y no para llorar ni olvidar, esas idas solo para estar, tu y yo. Escaparnos del mundo reinos hasta que nos doliera el estómago y terminar tirándote en el piso de gran plaza y hacerte gatear.
Estar en el techo de tu casa y darnos ese ultimo beso, ir a conciertos sólo para cantar esa única canción que nos unía.
Conocerte y darme cuenta que aún hay personas especiales, reiterar que nada es casualidad todo es causalidad, bajar medidores de corriente y correr deprisa, regresar por que las plantas no se tiran.
Terminar una platica en discusión, llorar abrazarnos y luego terminar en aquella habitación.
Ser unos malditos desgraciados, soberbios y egoístas sólo por que queremos ser tu y yo y valernos verga el mundo que hay detrás, eso qué? Siempre fuimos y seremos tu y yo.
Destrozar todos tus recuerdos, tirarlos en un cubeta con tiner y prenderles fuego, pero nunca quemar tu foto, aunque poco sirvió, faltó quemar este amor.
Cosas por empezar, por que no pude terminar.
Ahora puedo crear nuevos conceptos, nuevas ideas, aun que mi cerebro se esté secando por tanto alcohol y sustancias metidas.
De pequeña solo tuve ojeras de leche ahora son permanentes por el insomnio que me han dejado el daño de estos último años, cicatrices que ala vista de todos ahora son visibles, como solían serlas de niña.
Pero a pesar de todo, puedo decir que fue un buen año, sí, un año como cualquiera, con descuidos con tropiezos, con amistades enemistades, con des amor, tan solo eso, con ruptura destrozando mi craneo y levantando mis manos para que las tomases de nuevo, pero siempre tan solo, sin tu mano sosteniendo la mía, pero no te preocupes este año aprendí a ya no tambalear sin tu mano sobre la mía.
Y es que todo esto siempre tan referente a ti, a nosotros a aquellos y esos, siempre tan visible para todos, por que como sea, todos son parte de este cuerpo que sin duda alguna, con sus borracheras, cafés y ceniceros a puntos de rebosar sigue aquí, algo cansada de uno o dos días pero reconstruida para los demás días, creyendo en las personas y un tanto olvidándose de ella misma.
Esperando el año nuevo como tantos otros atrás, pero iniciando el nuevo con la mismas casi iguales ideas que los demás años atrás, promesas a una misma, sueños y propósitos que sabe que tal vez no va terminar, ya ven? yo también no cumplo promesas.
Olviden toda esta basura que abruma mi cabeza, sólo quédense con mis ceniceros llenos, con esas risas y recuerdos, y ustedes están en mi vida por que el universo lo permite y por que son parte de él y por lo tanto de mi.
Gracias amigos.
¿Ya ven? No era tan malo, ni triste ni alegre, tan solo un año más repleto de todo.