jueves, 15 de diciembre de 2011

Ceniceros, recuerdos, todo tan lleno, todo lo que alguna vez estuvo vacío.

Y a costumbre ya de un segundo año escribiendo como idiota como todos mis amigos  y conocidos, a costumbre de una año que se va, tenía que hacerlo, festejarlo hoy como un día cualquiera, como siempre solía hacer con el, un día cualquiera.
Soplar las velas que nunca me permitieron soplar, de esos cumpleaños en el cuál no tuve velas que soplar ni rebanadas de pastel que cortar, tengo que soplar estas velas y rebanar este pastel, aunque un poco rancio, sólo sirve para dicha celebración.
Y tal vez, pedir un puto deseo, o tal vez dos, tal vez no pedir nada y mandarlo todo a la mierda como eh venido haciendo estos últimos meses, éste año que bien podría tomar una hoguera de los recuerdos y prenderle fuego a todo aquello estúpido que me sucedió, pero con eso ya no sería yo.
Este año tan distinto, algo agresivo, y poco definido, con muchos encuentros y demasiadas despedidas, despedidas que marcarían mi vida, idas a cafés, parques, salidas... casas en dónde iba a fumarte a tomarte a olvidarte, demasiado café y cigarros, demasiadas colillas y las mismas heridas y etcéteras infinitos.
Sonrisas, lágrimas, café, cigarros, conversaciones, discusiones, amigos, algún enemigo, dos que tres personas interesantes las demás detestables y más café y cigarros. Salidas sin sentido, soledad estando contigo. La habana, ceniceros repletos, esos lugares donde estuvimos. Ja! y también konsushi y los meseros que sabían nuestro pedido. Alguna escapada, tan tú y tan yo. Tan nosotros mismos.
Pero quiero agregar aquellos momentos especiales, esas idas ala playa, esas borracheras sólo por ganas de tomar y no para llorar ni olvidar, esas idas solo para estar, tu y yo. Escaparnos del mundo reinos hasta que nos doliera el estómago y terminar tirándote en el piso de gran plaza y hacerte gatear. 
Estar en el techo de tu casa y darnos ese ultimo beso, ir a conciertos sólo para cantar esa única canción que nos unía.
Conocerte y darme cuenta que aún hay personas especiales, reiterar que nada es casualidad todo es causalidad, bajar medidores de corriente y correr deprisa, regresar por que las plantas no se tiran.
Terminar una platica en discusión, llorar abrazarnos y luego terminar en aquella habitación.
Ser unos malditos desgraciados, soberbios y egoístas sólo por que queremos ser tu y yo y valernos verga el mundo que hay detrás, eso qué? Siempre fuimos y seremos tu y yo.
Destrozar todos tus recuerdos, tirarlos en un cubeta con tiner y prenderles fuego, pero nunca quemar tu foto, aunque poco sirvió, faltó quemar este amor.
Cosas por empezar, por que no pude terminar. 
Ahora puedo crear nuevos conceptos, nuevas ideas, aun que mi cerebro se esté secando por tanto alcohol y sustancias metidas.
De pequeña solo tuve ojeras de leche ahora son permanentes por el insomnio que me han dejado el daño de estos último años, cicatrices que ala vista de todos ahora son visibles, como solían serlas de niña.
Pero a pesar de todo, puedo decir que fue un buen año, sí, un año como cualquiera, con descuidos con tropiezos, con amistades enemistades, con des amor, tan solo eso, con ruptura destrozando mi craneo y levantando mis manos para que las tomases de nuevo, pero siempre tan solo, sin tu mano sosteniendo la mía, pero no te preocupes este año aprendí a ya no tambalear sin tu mano sobre la mía.
Y es que todo esto siempre tan referente a ti, a nosotros a aquellos y esos, siempre tan visible para todos, por que como sea, todos son parte de este cuerpo que sin duda alguna, con sus borracheras, cafés y ceniceros a puntos de rebosar sigue aquí, algo cansada de uno o dos días pero reconstruida para los demás días, creyendo en las personas y un tanto olvidándose de ella misma.
Esperando el año nuevo como tantos otros atrás, pero iniciando el nuevo con la mismas casi iguales ideas que los demás años atrás, promesas a una misma, sueños y propósitos que sabe que tal vez no va terminar, ya ven? yo también no cumplo promesas.
Olviden toda esta basura que abruma mi cabeza, sólo quédense con mis ceniceros llenos, con esas risas y recuerdos, y ustedes están en mi vida por que el universo lo permite y por que son parte de él y por lo tanto de mi.
Gracias amigos.
¿Ya ven? No era tan malo, ni triste ni alegre, tan solo un año más repleto de todo.






sábado, 10 de diciembre de 2011

Como siempre terminamos como dos cerdos en el baño de un amigo.

A punto de salir del trabajo, uno en dónde solamente llevo tres días pero el cuál ya odio y sólo espero que llegue el día de pago para largarme y gritarle en la cara a la encargada de la sucursal que es una maldita amargada, que debería conseguir un macho que se la cogiera y que tome clases de maquillaje por que ese tono fiusha electrónico en los ojos y ese café obscuro cremoso mal pintado en los labios no le favorece con su enorme joroba que tiene, que los dientes los trae manchados con ese horrible labial que suele usar, sí eso haré le escupiré en su horrible jeta hasta que ese maquillaje corriente se le escurra, verla llorar hasta gemir, lo haré no me tragaré más las palabras que estos tres días me eh tragado.
Realizando el corte de caja con el tono de celular sonando y alterando lo poco de tranquilidad que me queda de ese día, contestar la llamada y ver que es él, sí, el hombre del cuál aún sigo tan estúpidamente enamorada, que a pesar de que me ha destrozado el corazón unas siete u ocho veces, tal vez más, ya perdí la cuenta, aún lo amo, y me emociona ver que llama un miércoles por la noche desestresándome de todo escuchar su voz diciéndome que quiere verme que tenemos que hablar, rápidamente diciéndole un sí, por respuesta quedando de verlo en casa de un amigo y luego el me llevaría a la mía.
Al llegar y verlo abrazarlo y sentir ese calorcito en mi corazón de nuevo, esperar a que nuestro amigo se quedará en el recibidor viendo la tele e irnos nosotros ala salida del baño.
Hablar de cosas de su nueva novia y caer en la conclusión de que es una maldita que le dice cosas convenientes para ella, aunque eso me hace pensar que me tiene miedo, tiene miedo de que aquel hombre regrese conmigo, y la entiendo, la verdad es que tiene razón, no sólo por que ella sea gorda y fea, si no, por hecho de que el aún siente algo por mi y nunca dejaría de hacerlo.
Hablando hasta muy tarde hasta el punto en donde esos abrazos de cariño empezaron a ser con morbo, empezó a tocarme la espalda a acariciarme como antes solía hacer, lo detuve tres veces pero luego no me pude contener, terminamos como dos cerdos en el baño de nuestro amigo quitándonos la ropa y haciéndolo donde podíamos, mi celular no paraba de sonar mis padres al ver que tenía tres horas de retraso de no llegar a mi casa no dejaban de molestar llamándome por teléfono y a nosotros poco nos importo, hacía demasiado tiempo que no hacíamos el amor que no habíamos estado tan excitados como hoy, seguimos con el acto, sin importarnos su estúpida novia, eso ¿qué? ella no lo excita tanto como yo, ella no podría nunca lograr lo que yo siempre había logrado, ella ni siquiera pasa por su mente cuando el se masturba, tan sólo yo, sólo yo estoy en todos esos sucios pensamientos de él, el ni siquiera podría intentar estar con ella.
Y terminamos el acto, tan excitados aún, respirando con pautas, con los latidos acelerados como nunca, entonces sólo nos miramos y nos besamos, abrazados nuestras miradas se encontraron, con miradas lascivas pero a la vez de culpa, por esa gorda estúpida engañada, pero poco nos importó, en realidad nunca nos importó, si no, nos hubieras detenido, pero no fue así, él jamás se detuvo, sabía lo que pasaría, por eso me llamó alas 10 de la noche para verlo en casa de un amigo, él lo sabía, y a mi poco me importo lo demás, sólo quería tenerlo dentro de mi como hace unos meses.
Y la estúpida de mi trabajo me mira con odio, creo que sospecha que a mi sé me desean, a diferencia de ella, es por eso que se sigue maquillando de esa forma horrible con su sombra en los ojos fiusha electrónico y labios color café que le manchan los dientes, seguramente sigue esperando que se la cojan como puta por la manera en que se maquilla, pero debería mejor pararse en una puta esquina y pagar por que se la cogieran y le sobaran su asquerosa joroba.
Yo tan sólo dormiré cansada, agitada, recordando el momento en que fui suya y él mio, sí como hace unos meses.