martes, 30 de agosto de 2016

Poema forzado con el lema "es para una tarea".

Un 11 de enero del 1906
nace Albert Hofmann
en la ciudad de Baden.
Y fue entonces que al crecer
quiso recordar las sensaciones de su niñez.
Adentrándose en la disciplina de la química
pudo esclarecer la estructura de la quitina.
Pero su curiosidad no quedó ahí
aún le faltaba algo más por descubrir.
Y así trabajando con el cornezuelo de centeno
fue que absorbió un poco de éste hongo con sus dedos.
Sensaciones extrañas le recorrieron el cuerpo
tal vez llegó a pensar que no estaba muy cuerdo.
Pero su investigación no paró ahí
y 250 microgramos decidió consumir.
Ésta vez lo efectos fueron mayores
causándole terribles temores.
A pesar de ello, su bicicleta tomó
y a su casa se dirigió.
Contemplando las ondulaciones
disfrutando maravillosas sensaciones.
Y así fue como el LSD descubrió
y en la Ipomea también se interesó.
Una estructura similar
que en las semillas habría de encontrar.
106 años vivió
pero el 29 de abril del 2008 falleció.

Fue un infarto al corazón
lo que con su vida acabó.
No sin antes dejarnos un libro que escribió;
“Plantas de los Dioses”, así lo nombró.