jueves, 5 de junio de 2014

61 días.

-No te soporto.
-Entonces, ¿por qué estás conmigo?
-Quizá porque te volviste una necesidad o porque me gusta joderme la vida, porque necesidades me sobran muchas. 

Aquella noche supo que podía abandonarlo, que podía incluso, dejar de amarlo, porque realmente la realidad es otra. Nada es verdad, todo es una vil fantasía que nos inventamos con el pretexto de sentir algo.
Aquella noche terminó despierta hasta las seis de la mañana pensando en cómo dejarlo, las palabras que le diría; si serían palabras que intentarían hacerle daño, así como él lo hizo con ella; o si serían palabras hermosas como cuando se despiden dos enamorados que quizá se volverán a ver en un tiempo, y todo para que él no la olvidase del todo. O para crear una buena impresión hipócrita como es costumbre en los seres humanos.
Aquella mañana antes de dormir, pensó demasiado y estaba segura que podría olvidarse de él, de abandonarlo. El problema era que ella no quería y no se permitiría hacerlo. 
Aquella mañana se dio cuenta que habían pasado 61 días de haberse visto por vez primera, de su primer beso, de la primera madrugada que durmió entre sus brazos; de lo ridículos que fueron desde el instante en que se conocieron.
Se dio cuenta que el amor es un efecto colateral de estar sola. Y que su soledad necesitaba otra soledad. Pero no cualquiera; la de él.

domingo, 1 de junio de 2014

Cabrón.

Me gustas por cabrón; por hijo de puta.
Porque me dices verdades y para mí ya todo es mentira. Porque bajas mis pantalones y yo termino quitándome las bragas desesperadamente para que me cogas, pero tu vas quedito y metes tu lengua entre mis piernas y las haces temblar, las desesperas con tus suaves y agresivas mordidas, que ya te pido que me la metas. Que me la metas duro aunque tambalee, que me jales el cabello quedito y tires de mi cara para que te exites más cada vez que muerdo los labios y te lanzo esa mirada de perversión que provocas.
Porque si no cogemos no nos sentimos y si no nos sentimos nos mandamos a la mierda. Y te la chupo tan fuerte que pareciera que te la fuera comer, y me exita y jadeo porque veo que te encanta y no puedo parar pero mi garganta está algo seca por la mota que nos fumamos antes, y te beso para que me humectes los labios y seguimos cogiendo que todo me parece bonito y nos cagamos de la risa porque nos venimos en el mismo instante y decimos cosas cursis, que lo que sientes por mi es más que lo que sientes por ella y me aburres y me duermo. Porque me gusta como me coges pero ya no te creo nada.