jueves, 31 de octubre de 2013

Yo nunca dejé de amarte.

"Yo nunca dejé de amarte...".
Lloro cálido, escupo, vomito; vomito la vagina de sus putas a las cuales folló.
Vomito sus cuerpos, sus pechos, sus labios. Vomito sus cabellos.

"Yo nunca dejé de amarte...".
Si usted no hubiera dejado de amarla,
hubiera tenido el tiempo necesario para buscarla,
hubiera atendido las llamadas cuando ella se encontraba sola,
cuando ella estaba borracha, y todo por su ausencia.

"Yo nunca dejé de amarte...".
¡Maldita mentira!
Pudiente rabia que cose el pecho, que hierve la sangre.
Vil tiempo que trae recuerdos; piel en la cual se hayan marcas de su abandono.

"Yo nunca dejé de...¡Cállese y a otra con esa vil mentira!
Quítele la blusa, los pantalones.
Cállese y bésele el cuerpo.
Cállese y no intente acariciarle el alama, porque ya no tiene.
Calme su sed, su locura, su soledad...

"Yo nunca dejé de desearte"
Ahora lo comprendo.
El cuerpo se le humedece,
¡dime una verdad más!

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