Ningún amor es para siempre.
Porque cuando el abandono llega
uno siempre se tira al olvido.
Puedo amarte un día, tal vez dos.
Puedo amarte una semana o tres meses.
Puedo amarte diez años o un siglo.
Puedo amarte el tiempo que desees ver.
Quédate, quédate con ella,
quédate solo; sin mí.
Quédate sin amor para darme,
pero por lo que más quieras, quédate.
Quédate, porque será la única manera en la cual yo te ame.
Y que si un día huyes, me lleves contigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario