Colando los restos del amor, de un amor que nunca existió que sólo fue producto de un parto mal planeado y esos seres no pueden ni siquiera mirarse. Gritos, odio que no se puede ocultar y unas ganas enormes de tomar 50 pastillas y mandarlo todo a la mierda, no, esta vez no será así, ¿por qué no mejor planear un futuro en 30 días? Conseguir un trabajo y ahora sí, mandarlo todo a la mierda.
Nunca tuve algo lo cual haya sentido que me perteneciera, quiero tenerlo, tan solo una cosa, tranquilidad.
¿Y si después agonizo en el intento?
Pues espero que sea una agonía tranquila, tomar una copa de riesgo para convertirla en un vino barato con el cuál brindar, sí, así como lo hizo aquel Jesús del que tanto hablan.
O tirarme en el suelo unas cuantas horas escuchando alguna buena melodía y sonreír por un momento por pensar en él, después recoger mis calzones que siempre termina bajándome. Huir por unas horas o minutos. Da lo mismo, siempre que sea con él, sí, eso es tranquilidad y escuchar esa canción con la cuál hicimos el amor esa última vez, y volverme a excitar, llegar de nuevo al climax.
Pero ahora sólo tengo una pluma que me encontré el otro día que iba por la calle, cuando esa señora de nombre madre me mandaba a comprar unas estúpidas telas para no sé qué. ¡Ah! pero también tengo una hoja de papel que arranqué de una libreta que un día me compré con un salario de mierda, pero que después no pude utilizar para pagar esa estúpida escuela, por que esa mujer solo tenía dinero para ese bastardo al que llama hijo que está en la otra habitación tranquilo por que cree que tiene asegurado su futuro por que todos saben que la casa en la que vivimos será un día de él, claro, si antes no decido robarme los documentos antes y quemarlos o vender ésta pendeja casa o yo que sé, tan sólo soy alguien que está enojada y dolida por que tuve la misma pelea pendeja con esa mujer de nombre madre, a la que muy poco le importa dejarme sola con 30 pastillas de clonazepan y unos cuantos filos para no perder la costumbre de marcar mis brazitos y recordar cuanto daño me han hecho en cada línea marcada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario